🤔 La protección y cuidado de la integridad física y mental de nuestros niños es responsabilidad de los adultos. Si consideramos inadecuado confundir o destruir la inocencia de los más indefensos, es necesario realizar cambios y supervisar cómo entretenemos a nuestros pequeños. Además, es crucial fortalecer los lazos de comunicación y confianza dentro de la familia, dado que estos ataques suelen estar dirigidos a este núcleo.
👉🏻 Una forma efectiva de orientar nuestro hogar es a través de la lectura diaria de la palabra de Dios y la oración. Puedes comenzar con tus pequeños; si tu pareja tiene opiniones distintas, no es necesario obligarla. Si eres constante, en su momento Dios tratará con cada miembro de tu familia. Su palabra nos dice que si creemos en el Señor Jesucristo, tú y toda tu casa serán salvos; solo ten paciencia y persevera, y la mano de Dios obrará. Nuestra labor es buscar a Dios en la medida de nuestras posibilidades y acercarnos a Él mediante la oración personal e íntima.
😔 Todos hemos fallado y pecado, pero por eso Jesús vino a morir y pagó un alto precio por nosotros, para tener autoridad de interferir en nuestras vidas si se lo permitimos y decidimos obedecerle y seguirle. Nunca será tarde para buscarle mientras aún tengamos vida y Él pueda ser encontrado, ya que habrá tiempos de gran angustia en los que el Espíritu de Dios no estará disponible como lo está ahora. No debemos temer a nada ni a nadie, pues Dios nos ayudará a gestionar la parte espiritual que puede generar deseos negativos en las personas, enfrentando a entidades espirituales negativas que intentan destruirnos y alejarnos constantemente de Él. Al encomendar nuestros caminos y confiar plenamente en el poder de Dios, encontramos la solución para combatir esta perversión que seguirá en aumento, y será una oportunidad para reconocer al verdadero y único Dios Viviente. Jesús es un Poderoso Guerrero que se está moviendo en la vida de millones de personas alrededor del mundo.
🤗 Debemos estar preparados con nuestra fe en Cristo Jesús, ya que, aunque un ejército acampe contra nosotros, no temerá nuestro corazón; aunque se levante guerra contra nosotros, en Él y solo en Él estaremos confiados.












